Anda, Anda, ¡Anda a entrenar!

Vía ‘Eat, sleep, live derby in the world of Kiki’n Da Teef’

Hay días en que estoy cansada. Días en donde mi mente me pide que me quede en casa, en pijamas, comiendo chocolate, echada en el sofá viendo Netflix. Días en donde prefiero dormir antes que sudar durante dos horas. Días donde ponerme patines y protecciones se siente como escalar el monte Everest. Días donde dudo de mis habilidades, todas juntas, y comienzo a repensar toda esta carrera/sueño/fantasía derby. ¿Realmente puedo hacerlo?

A menos que sienta un dolor físico absoluto, y necesite descansar seriamente mis gastadas baterías por el bien de mi salud y bienestar, yo sé que mi mente cuando me dice que falte a entrenar me está jugando trucos.

Puedo racionalizar todo lo que quiera sobre el hecho de que no ir a entrenar es una buena idea. Puedo ponerme al día con cosas que no puedo hacer porque el roller derby me está absorbiendo demasiado tiempo libre. Puedo pretender que faltar a la práctica me hará mejor porque, tú sabes, el descanso y todo eso… No me siento tan desgastada, pero mejor asegurarme antes de lamentar, ¿cierto? Soy una experta en sabotearme a mi misma. Me miento y realmente me creo las mentiras.

Es en esos momentos en que debo aparecerme a entrenar. Debo pelear contra la Nancy negativa y arrastrar mi culo a la práctica. Las mariposas en el estómago revolotean mientras me dirijo a entrenar, pero enfrento el miedo y me pongo los patines.

Apenas empiezo a patinar, soy libre. Sé que haber venido era lo correcto. Sé que me sentiré mejor después de dos horas de trabajo arduo. No me voy a desgastar. Aprenderé algo nuevo. Me reiré y estaré con mujeres que probablemente tienen todas las excusas en el mundo para no ir… Y si embargo ahí están a mi lado. Estamos en esto juntas.

Juntas crecemos. Juntas competimos. Juntas logramos cosas que no podríamos hacer sin la otra.

Si todas dejamos de ir al mismo tiempo, no habría entrenamiento. No habría roller derby. No habría diversión.

Al ir, me ayudo al mismo tiempo que ayudo a mi liga. Voy no sólo por mi, sino que por el equipo al que represento.

También voy porque no puedo vivir sin roller derby. Voy porque no tengo espacio para arrepentimientos. Voy porque me encanta patinar. Voy porque quiero patear traseros y que pateen el mío. Quiero reír, empujar, jugar. Voy a entrenar porque quiero ver a mis amigos. Voy porque me comprometí a ir.

Voy porque sé que llegará un día en que no pueda ir más.
Voy porque quiero sacarle el mejor provecho. Hoy.

Traducción: Miss 0’Troll